Sí, lo reconocemos, somos adictos a las cremas. Eso sí, con moderación y siguiendo siempre las instrucciones de uso. En este artículo queremos hablarte de los tipos de crema que existen, desde las que se usan para diferentes tipos de piel hasta la que llevan a solucionar pequeños problemas en tu cara o cuerpo. Antes que nada queremos advertirte de que es necesario que tengas tu piel totalmente limpia antes de aplicarte la crema. Retirar el maquillaje y lavarla con profundidad son dos ítems fundamentales para tener una piel radiante y llena de luz. A la hora de comprar una crema lo primero que tienes que tener en cuenta es tu tipo de piel, no todas las cremas son para todos y por ello debes tener especial cuidado al escogerla. Tu piel puede ser:

  • Normal. Color uniforme y aspecto rosado. No tiene ningún tipo de grasa y no presenta grietas de ningún tipo. Las cremas mantienen el ph de la piel y sus propiedades naturales.
  • Seca. Se irrita con mucha facilidad y tiene tendencia a crear grietas. Además su tono es algo más blanco que la piel normal. La función principal de esta crema es hidratar en profundidad y restaurar el tejido de tu piel para que pueda recuperar su brillo.
  • Grasa. Piel con exceso de brillo y puntos negros. Su color suele ser tirando a amarillo. Con este tipo de cremas podrás eliminar el exceso de grasa y conseguir una piel más luminosa y uniforme.
  • Mixta. Suele unir dos de los tipos anterior. Existen cremas también sólo para esta piel.

Como ya te hemos comentado también existen cremas dedicadas especialmente a tratar algún problema que puede traernos algún que otro complejo. Así que, presta atención e intenta incluirlas en tu cuidado diario. En pocas semanas notarás la diferencia. Crema para cuello y escote. Muchas veces estas zonas son olvidadas y créenos cuando te decimos que son las principales partes de nuestro cuerpo que más notan el paso de los años. Así que, hazte con una crema especializada en ellas y trátalas correctamente. Cremas reafirmantes. Se encargan de tonificar tu piel y la alisan para que tengan un aspecto más uniforme. Anticelulitis. La temida celulitis afecta a la gran mayoría de las mujeres. En este caso, este tipo de cremas, ayudan a regenerar la circulación de la zona y eliminar las posibles toxinas que puedas tener en ella. Crema anti estrías. Suelen aparecer tras una perdida de peso considerable o tras un parto. Nosotros te aconsejamos que la utilices antes, sí, has leído bien. Utilízalas como método preventivo y notarás como, a posteriori, el resultado es mucho mejor. Crema exfoliante. Este tipo de cremas deben utilizarse, al menos, una vez cada semana o cada dos. Prepara la piel para la hidratación ya que elimina las células muertas y puntos negros presentes en tu piel. Vale tanto para la cara como para el cuerpo. Cremas anti manchas. En muchas ocasiones se produce un exceso de melanina en nuestra piel a causa del sol o del acné. Así que, este tipo de cremas va genial para eliminar ese exceso. Nuestro principal consejo es que trates bien tu piel y que la limpies e hidrates cada día sin excusas. Una buena exfoliación y el uso de la crema diaria, será suficiente para que tu piel tenga luz y esté perfecta. Antes de comprar una, averigua tu tipo de piel y céntrate en aquello que realmente te preocupa.